miércoles, 31 de marzo de 2010

Dardos (inéditos y jamás entregados)

Apuntes sobre la luz

(Capítulo cuarto: El Cenit)


Estos textos cortos serían la continuación de "dardos", sin embargo no me gustaron y jamás los entregué a la destinataria. Los considero unos textos malos sin forma ni mensaje claro, pero en homenaje a Luz, los doy a conocer


Dardos

Palabras escritas por tu mano siniestra, leídas el cielo… son sobresalto, al grado de que los párpados caídos se abren cual puerta de catedral; y la pupila se dilata por el gozo de escuchar la melodía de tu risa, mientras los brazos perpetúan el abrazo.
(Una carta que una vez me dio)


Trazo tímido que dibuja tu mirada tapiada, dando forma a una sonrisa, y luego a tu piel, a tu cabello, a ti… retrato de tiempo y paciencia que disuelve tu fotografía con tan gentil gesto; réquiem por tu canto, tu mohín y tu vestuario aquella noche de domingo de la semana mayor.
(Cuando le vi en una representación de Jesucristo Superestrella en las celebraciones de Semana Santa de 2007 y un retrato que le hice)


Fragmentos infinitos, alegres y coloridos los que percibo en tu expresión. ¿En qué momento desdeñé tu arte? Malentendidos que trastocan el intercambio de ideas e impiden así la posibilidad de la eternidad; inmortal dama que recordada en los confines póstumos de los tiempos serás.
(Charla)

Alegría insólita de un día de junio. Has sido la puerta de entrada a una de las semanas más bellas de esta vida, lástima que promesas rotas y cínicas mentiras hayan causado tu muerte… ¡oh, semana bella, promesas quiero hacerte! Sólo así sabremos qué tan dispuesto estoy a vos.
(Su cumpleaños)

martes, 23 de marzo de 2010

Al amor de mi vida

Por que cuando amas a alguien el desprecio de esa persona es nada

A PAVELA dedico este fragmento de un libro que he escrito por y para ella. Un homenaje a nuestra historia que fue llena de emociones. Aquí hay poemas, cartas, canciones, apuntes de ensayos, ideas y pensamientos que he compilado en este libro.

Apuntes sobre la Luz

Capítulo final: ¿El ocaso? (Fragmento)

La aburrida lectura hizo que cayera en un sueño demasiado pesado, quizá se debió también en parte por largas jornadas que pasaba en la oficina, buscando de manera incesante y, tal vez en vano, de sistematizar todas las actividades realizadas por los humanos en sus vidas cotidianas; una maquinaria que automatizara todo… pero que era ajena a la cultura.

Sueños que fueron desgarradoramente arrebatados por una idea. Sin duda la historia le gastó una broma. Se incorporó como pudo y con una exaltación súbita, tomó lo primero que encontró para escribir: una crayola, y redactó lo siguiente en la contraportada de un libro para colorear:

Flama reverberante, proveniente del sol

que inicia su andar en el oriente;

ciclo vital del eterno paso del tiempo:

trazo perpetuo de tu ser en mi memoria.

Tabla sumeria, enigmática,

son estas palabras un misterio

rebosante del encanto encarnado

en tu áurea alma de mujer valiente.

Templo inquebrantable de tu piel

que reflejas al cielo en la mirada

con destellos estelares

de tus ojos en la alborada.

Vibración de tu voz en mi eternidad

que resuena hondo en el corazón;

es himno postrero al mismo amor

y engaño a mi lúcida sinrazón.

Juez y reina de mis letras,

¿No ves que el ocaso nos alcanza?

Redacta tu deseo en mi vida

Pues las penumbras nos separan.

Tras el último punto, su alma encontró alivio de nuevo en el sueño, desplomándose en la cama sin ser conciente siquiera de su acto.