Sé qué no es lo mejor que he escrito pero es un intento por redimirme hacia el lado correcto.Alma onírica de inaudito calor,
provienes del verbo, las entrañas,
la sinrazón y el éxtasis;
fuego de vida enaltecida
en palacios y tabernáculos...
por reyes y mendigos.
Honras a la mujer amada;
secreto confeso al mundo
silencio de tumba para ella
y risa pícara del autor.
(Déjame llamarte amada).
Honras al amigo difuso
otrora andanzas de hermanos
son ahora el reflejo funesto
de los caídos en combate.
(Salve, compañero de armas),
y ardid de los traidores.
Honras a la Patria, Patria.
(Cuando era Patria).
Llanto solemne de letras
que dirigen su real alabanza
a las feroces injusticias
que muerden la mano del pueblo.
Llanto solemne de letras
de ver suprimido al oprimido
y por los pilares ostentosos
para el que pueda pagarlos.
Histórica estrella que surcas el cielo
por los puntos cardinales:
De Sumería a América
dejas tu eterna estela por los tiempos
ignorando toda ley de la Física.
Vacilante en las manos y mentes
de aquellos seres que te amaron;
en función dialéctica Creador-creación.
Sucumben en el tiempo,
mas no en la historia;
porque renace en tí
¡bendita poesía! ¡Maldita existencia!
Hoy renazco a través de ti
a pesar de mi mano inexperta
que intenta regresar a tu sendero.
Perdone usted, bella señora
por este osado intento,
pero por vos he de perecer.
En tus manos dejo mi voluntad de vida,
en tu canto pongo a mi madre,
en la fuerza de tu rima: el amor de mi dama,
en tu compás: la bohemia con amigos
y en la rigidez de tu métrica: mi voz a la patria.
¡Qué las letras me bendigan o blasfemen mi epitafio!
Demasiado difuso a mi parecer, quizá su simbolismo se decifraría mejor si conociésemos tus obras o quizá con un epitafio que enmarque el símbolo al que haces alusión, aunque un simbolismo tan abstracto puede tener a tu favor que permites la libertad del lector, la participación artística entonces, se realiza pues liberas a las letras de toda dirección. La última estrofa me gusto, es mas rítmica, tiene mas música, la música hace bailar los signos en el corazón humano.
ResponderEliminarGracias Arroyo, la verdad me provocó una sensación y deseo de escupir mi escasa ironía a través de la amada poesía, aunque sea yo una inexperta...
ResponderEliminarHola, anónimo segundo. Yo creo que todos somos inexpertos. Hace tiempo que no escribía y estoy un poo frío. Hay algunos detalles en este poema que no me agradan, pero ciertos simbolismos me hacen feliz al plasmarlo, aunque pudo haber sido de otra forma.
ResponderEliminarGracias por tus comentarios y a Gibrán por leerlo.
Veo que estás de vuelta y me alegra. Bien por ese poema, y que vengan muchos más.
ResponderEliminar¡Salud!