en esta oscura tarde potosina
esperando más luz en este vacío,
que sea puerta de entrada
a un mundo más liviano y sutil.
Me encierro en el designio imperioso
del laberinto multibiográfico, caótico.
Entradas, retornos, salidas falsas;
hologramas fugaces de nuestra historia.
Pasan las horas, la luz fenece en el tiempo.
El himno del silencio no cesa su marcha
y en el estruendo de su clímax,
la llama se apaga; el réquiem inicia
con los sonidos del universo
y sus notas fraguan nuestro mundo.
Melodía que da vida a nuestro idilio,
acompasado por tu voz y tu andar
en el sendero de mi existencia;
combinas tu huella con la esencia
que florecen en posibilidad.
Errores que me persiguen
y la razón que en tus labios fue,
deseo es, en estos menesteres,
compartir virtudes y defectos
en esta historia finita.
Solo estoy en estas tierras
y en esta soledad estás tú,
fundida en mis profanos actos;
y en tus enseñanzas en mi partida.
Te reverencio hasta donde estés.
Imploro a la razón y a los actos
que el encuentro nos sea posible.
Lucho aquí contra mis demonios,
No por ti, sino que al final comprendí
la misión que nos han encomendado.
El primer acto fue complejo, pesado.
Lleno de matices, colores y sentires
este intermezzo involuntario clarifica.
¿Un segundo acto tendrá cabida
en esta obra de la vida?
Karl Heinz Friedrich Wilhem von Reichenbach
Excelente ! , y puro como es Tu estilo ><
ResponderEliminarMUy bueno tu escrito eres un poeta nato por lo que se ve, felicidades, si es lo tuyo no lo dejes nunca!
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